El centro penitenciario Acebuche de Almería ha comenzado a ofertar jornadas de meditación vipassana para las personas internas en su prisión. La aplicación de esta terapia ha comenzado en el módulo 8 de la prisión, de la mano del monje español Lobsang Zona.
La introducción se realizó el pasado 15 de enero con una conferencia de la mano del monje Lobsang Zona. En esta, se expusieron los beneficios de la meditación vipassana, y el monje anunció el ambicioso proyecto para la realización de una jornada de varios días de retiro con los internos para poner en práctica esta terapia, algo nunca antes realizado en una prisión española.
Este método posee numerosos beneficios para hacer frente a las tensiones internas a las que los internos están expuestos, además de eliminar las «negatividades que nos hacen ser desdichados», según Lobsang Zopa. El director del centro penitenciario de Almería, Miguel Ángel de la Cruz, señaló que se trata de una «oportunidad extraordinaria» para los presos por ser una actividad de «contenido intenso, formación y desarrollo».
Lobsang Zopa, el venerable monje español ordenado por el propio Dalai Lama en Dharamsala (India), será el encargado de realizar esta actividad. Tras la muerte de uno de sus trabajadores cuando ejercía de arquitecto, Lobsang tomó la decisión de hacerse monje a través de un lama tibetano en Francia. Tras tres años se fue a la India, donde recibió la orden completa de Dalai Lama, y desde entonces imparte retiros de meditación vipassana en España, Francia, Brasil y México.
La meditación vipassana tiene como objetivo eliminar las emociones negativas como el enfado o el ansia a través de una «meditación analítica para comprender las cosas que antes no comprendíamos». Para lograr su objetivo con los internos del centro penitenciario, el monje pasará entre cinco y seis días con los internos, comiendo y durmiendo con ellos. Añade que «son días en silencio, del primero al último, aunque si hay alguna duda o problema, se puede resolver».
